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Tratamientos para la caída del cabello

Medicamentos 13 de junio, 2020

Tratamientos para las distintos tipos de caída del cabello o alopecía

 

¿Cómo es el ciclo del pelo para entender la caída del cabello?

En el ser humano el número de folículos capilares y su desarrollo se halla determinado genéticamente, siguiendo el cabello un ciclo de crecimiento y caída equilibrado, mediante el cual una pérdida de 80 a 100 cabellos diarios se halla establecida dentro de la normalidad.

¿Cuándo la caída del cabello es normal?

La caída del pelo es llamada alopecía, aunque tiene tanto un fuerte componente fisiológico-temporal como genético; es decir, el momento de tu vida en el que te encuentres y también lo que marcan tus genes. Es una patología multifactorial: El estrés, la ansiedad, una alimentación deficiente o desequilibrada y la administración de ciertos medicamentos, son algunos de los factores que pueden determinar su desarrollo.

Por eso, hay tratamientos para las distintos tipos de caída del cabello o alopecía.

¿Qué es la alopecía androgénica?

La alopecia androgénica o alopecia común es la caída de cabello más habitual y su incidencia en el sexo femenino es menor que en el varón, siendo la menopausia un factor importante para hacer más visible sus efectos.

Su origen se halla en un aumento de la producción de testosterona (codificado genéticamente), que acaba provocando un achicamiento de los folículos pilosos y, como consecuencia, un retraso de la fase de crecimiento. Constituye la única excepción dentro de las alopecias no cicatriciales, en la cual la pérdida del cabello lentamente se va haciendo irrecuperable.

¿Qué otros factores pueden influir en la caída del cabello?

Muchas veces la caída del cabello puede deberse a una falta de nutrientes. La hipovitaminosis ha sido considerada una de las causas de la pérdida de cabello, pero el beneficio definitivo acerca de la eficacia de las vitaminas todavía tiene que ser probado. Bastantes formulaciones contienen principios teóricamente capaces de aumentar el metabolismo celular del folículo pilosebáceo. Con ello, no sólo se pretende estimular la síntesis de ADN, sino también reforzar la producción de las estructuras queratínicas del cabello. Con esta finalidad se han utilizado algunas vitaminas, en especial la B6 (piridoxina), el ácido pantoténico (B5) y sus derivados (pantenol), y la biotina, así como los tioaminoácidos (cisteína). Hay otras sustancias, principios biológicos (líquido amniótico, extractos de placenta, de timo, etc.), que podrían desempeñar una función parecida.

¿Qué tratamientos farmacológicos existen?

Para los distintos tipos de caída del cabello o alopecía, existen tratamientos con comprimidos orales (pastillas) o con tópicos (lociones que se aplican en el cuero cabelludo).

Suele abordarse la administración en paralelo de ambas formas.

Comprimidos orales:

  • Finasteride: La administración oral de finasteride persigue la inhibición de la 5-alfa-reductasa tipo II, enzima responsable del paso de testosterona a 5-alfa-dihidrotestosterona (DHT) en la unidad pilosebácea y plasma. El tratamiento puede producir dolor abdominal, disminución de la libido, diarrea, impotencia, dolor de cabeza, etc. Debe evitarse el contacto o ingestión en mujeres embarazadas, debido a que provoca cambios en los órganos sexuales en el feto masculino.

Su eficacia se ha demostrado en multitud de ensayos multicéntricos doble ciego, controlados con placebos. En           estos estudios se ha demostrado un aumento de pelo en el cuero cabelludo, así como su buena tolerancia.                 Sólo un 1,4% de los pacientes suspendió el tratamiento por reacciones adversas pasajeras como disfunción                 eréctil, trastornos de la eyaculación y disminución de la libido, trastornos que también sufrían en menor                     porcentaje los pacientes tratados con placebo.

  • Vitaminas: Dentro de los numerosos nutrientes que se pueden aportar al cuero cabelludo están incluidos los minerales hierro, fósforo (indispensable en todos los procesos vitales de las células), yodo, magnesio, etc. También puede ser aconsejable la administración de antioxidantes por vía oral. Se le suman las vitaminas enumeradas anteriormente (B5, B6, H) y los aminoácidos Cistina.

Tópicos:

Los medicamentos de aplicación tópica destinados a tratar este desorden actúan:

  • como vasodilatadores periféricos y por consiguiente favorecen la irrigación del folículo piloso (Minoxidil, Rubefacientes –alcanfor, mentol, etc.–),

    Se debe aplicar 1 ml de la solución cada 12 h sobre el cuero cabelludo bien seco, empezando por el centro de la zona afectada, realizando masajes y friccionando con suavidad. La dosis no debe exceder los 2 ml/día, independientemente de la superficie tratada.

    La duración del tratamiento para este tipo de patología es de 3 meses. Si al cabo de este período no se observan resultados, se debe consultar al profesional médico; de lo contrario, se debe interrumpir la aplicación durante 30 días y luego retomar el tratamiento. En caso de olvido de una aplicación de la solución tópica se recomienda al paciente continuar con la aplicación programada y no aplicarse una dosis doble.

    El 35% de la dosis absorbida es eliminado por el riñón en los 4 días posteriores a la aplicación.

  • nutren y estimulan la actividad del folículo piloso potenciando la fase de crecimiento activo del mismo (tretinoina, péptidos y aminoácidos sulfurados, factores vitamínicos, extractos vegetales de árnica, ortiga, ginseng, ginkgo biloba, hidrocotile, romero, genciana, etc.).

 

¿Qué precauciones debo tener para dichos medicamentos?

Para el caso de Finasteride:

La dosis de 1 mg/día, está indicada en la alopecia androgénica masculina. Se desaconseja en mujeres en edad fértil y en niños. Puede utilizarse en la posmenopausia. Precauciones: Debe efectuarse un estudio de antígeno prostático, ya que puede verse disminuido desde los 18 a los 41 años en pequeña cuantía y en un 50% en las personas de edad avanzada.

Para el caso de Minoxidil tópico:

El que viene al 5% es más eficaz que al 2%, pero induce más prurito e hipertricosis en mujeres. También puede tener efectos sistémicos (taquicardia, edema y angina de pecho), en cuyo caso deberá suspenderse el tratamiento. Se recomienda control clínico en pacientes con hipertensión. No se recomienda su uso en pacientes con arritmias cardíacas, enfermedad arterial, insuficiencia cardíaca congestiva o valvulopatías y enfermedad hepática o renal.

El minoxidilo puede producir reacciones de hipersensibilidad, dermatitis de contacto, prurito, ardor e inflamación local. Puede aparecer hipertricosis en la zona de las cejas y en la región malar (estos efectos son más frecuentes en mujeres). Con menor frecuencia puede aparecer disnea, cefalea, vértigo, entre otros. Y muy rara vez, alopecia, foliculitis, dolor torácico, cambios en la presión arterial y en el pulso.

Aunque muchos estudios han mostrado la eficacia de minoxidilo, sólo en el 10% de los varones el cabello ha vuelto a crecer (reanudación del crecimiento). Y, en el 30%, dejó de caer (estabilización). La administración del preparado de minoxidil debe limitarse al cuero cabelludo. El crecimiento del cabello tarda al menos 4 meses en producirse y los resultados no son aparentes hasta después de 6-12 meses de utilización ininterrumpida. La suspensión de su aplicación detiene el crecimiento del cabello y en un mes se puede volver a la situación de origen.

Ya sabés, si te quedás con alguna duda, escribime. Espeor que haya sido de tu interés.

 


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